Por fin dejó de rascarse la guatita.
Llevábamos meses probando champús especiales y dietas caras para su alergia y picazón, pero seguía despertándose a las 3 a.m. rascándose sin parar. A las dos semanas de empezar con el colágeno líquido, el rascado disminuyó por completo. Su piel sanó y ahora duerme toda la noche de corrido. ¡Y nosotros también!

